Esto es lo que significan tus lecturas de presión sanguínea

Si alguna vez has ido a ver un doctor, entonces te habrán tomado tu presión sanguínea, usualmente por una enfermera antes que empiece tu cita. Puede que tengas que retirar la estorbosa manga de tu brazo y sentarte con tus piernas sin cruzar frente a ti. El profesional de la salud entonces pone una esposa alrededor de la parte superior de tu brazo y la infla. Mientras la esposa se desinfla lentamente, él o ella escucharán tu pulso con un estetoscopio mientras ve el medidor en la esposa que mide la presión dentro de tus venas en una escala llamada milímetros de mercurio (mmHg). Algunos dispositivos de medición de la presión sanguínea para el hogar y aquellos en las farmacias usan los mismos principios básicos para medir la presión sanguínea.

Al terminar, se te dará la lectura de tu presión sanguínea como dos números, por ejemplo 120/70 mm Hg (se lee: 120 sobre 70 milímetros de mercurio). Para entender lo que significa tu lectura de presión sanguínea, necesitas saber algo de anatomía, la diferencia entre los dos números y también que lecturas serian consideradas bajas, normales o altas.

¿Qué qué? Entendiendo los Números Sistólicos y Diastólicos

Cuando tu corazón late, empuja la sangre a través de tus arterias y venas, entregando oxígeno y nutrientes que necesitan tus células del cuerpo para funcionar. Respectivamente, los números sistólicos y diastólicos registran la cantidad de presión que tu sangre aplica en las paredes de tus arterias cuando el corazón bombea y cuando se relaja entre latidos.

  • El Número Superior: Presión Sistólica, medida en el latido del corazón
  • El Número Inferior: Presión Diastólica, medida entre latidos

Con la edad, la presión sistólica de una persona se incrementará constantemente debido a la acumulación a largo plazo de placa, las arterias grandes que empiezan a endurecerse y la frecuencia que se incrementa de enfermedades cardiovasculares relacionadas con la edad. Un alto número sistólico es usualmente considerado más serio que un número diastólico alto. Ambos, sin embargo, pueden ser serios y deberían ser atendidos. De acuerdo con la Asociación Americana del Corazón, “el riesgo de muerte por enfermedad isquémica del corazón y ataque se duplica con cada incremento de 20 mm Hg sistólicos o 10 mm Hg diastólicos entre la gente de 40 a 89 años.”

¿Cómo se compara tu medición?

Por su cuenta, la lectura de la presión sanguínea no significa mucho. Para entender cómo se relaciona con tu salud y si tienes presión baja, normal o alta (hipertensión), debes comparar tu lectura con una tabla. La Asociación Americana del Corazón reconoce las siguientes cuatro categorías de presión sanguínea:

  1. Normal – Menos de 120/80 mm Hg
  2. Elevada – 120 a 129 mm Hg sistólica y bajo 80 diastólica
  3. Hipertensión Etapa 1 – 130 a 139 mm Hg sistólica o 80 a 89 mm Hg diastólica
  4. Hipertensión Etapa 2 – 140/90 mm Hg o mayor
  5. Crisis Hipertensiva (requiere atención medica) – Lecturas que exceden 180/120 mm Hg

Antes que puedas categorizar tu presión sanguínea, toma un rango de mediciones, usando un dispositivo en casa para medir la presión sanguínea a diferentes horas del día, después de diferentes niveles de actividad y antes y después de alimentos. Ahora que entiendes lo que significan las lecturas de presión sanguínea, habla con tu doctor sobre los pasos que puedes tomar para bajar tu presión sanguínea y prevenir futuros problemas del corazón.

Cómo Funcionan los Medicamentos para la Presión Sanguínea

Tus lecturas de presión sanguínea describen la fuerza con la que la sangre hace presión en las paredes de las venas y arterias en tu cuerpo. La presión sanguínea alta (hipertensión) pone a quienes lo sufren en riesgo de serias preocupaciones de salud incluyendo ataques al corazón, fallo cardiaco, fallo renal, pérdida de visión y más. Si te diagnostican con alta presión sanguínea, tu doctor trabajara contigo para determinar el plan de tratamiento compuesto de ajustes al estilo de vida, cambios de dieta, ejercicio y, más probablemente, medicamentos para ayudar a bajar y regular tu presión sanguínea, previniendo futuras emergencias de salud.

Cómo Funcionan los Medicamentos para la Presión Sanguínea

Si buscas una lista de medicamentos para la presión sanguínea, un número infinito de variedades y marcas parecen estar disponibles. Estos medicamentos bajan y regulan la presión sanguínea mucho de diferentes modos, dando a los doctores muchas vías para opciones de tratamiento. Todos los medicamentos para la presión sanguínea caen en unas cuantas categorías básicas:

  • Diuréticos – Estos controlan la presión sanguínea ayudando al cuerpo a eliminar el exceso de sodio y agua.
  • Beta-Bloqueadores – Reducen el volumen de sangre bombeada por el corazón, la carga y el ritmo.
  • Inhibidores de la Enzima Conversora de angiotensina (ACE) – La Angiotensina causa que las arterias se endurezcan. Inhibir esta enzima ayuda a que los conductos se abran, bajando la presión sanguínea.
  • Bloqueadores de Receptores de Angiotensina II (ARBs) – El ARBs previene que la angiotensina estreche las arterias al bloquear a las celular receptoras  las cuales interactúan con la enzima.
  • Bloqueadores de Canales de Calcio – En las suaves células musculares del corazón y arterias, el calcio casa que los músculos se contraigan más duro y más fuerte. Reduciendo el calcio en estos músculos, reduce la fuerza sanguínea en las paredes arteriales.
  • Alfa Bloqueadores – Estos medicamentos reducen la presión sanguínea al relajar el tono muscular entre las paredes vasculares.
  • Antagonistas de Receptores Alfa-2 – Estos limitan la actividad de la porción del sistema nervioso que produce adrenalina para reducir la presión sanguínea. Estos medicamentos son recetados frecuentemente a madres que esperan, ya que se ha mostrado que son seguros para los fetos en desarrollo.
  • Bloqueadores Alfa y Beta Combinados – Estos son usados durante eventos de crisis cardiaca para bajar inmediatamente la presión sanguínea del paciente. Estos medicamentos combinados son algunas veces recetados para administración en pacientes que son dados de alta, si se considera que el paciente tiene un alto riesgo de un paro cardiaco.
  • Agonistas Centrales – Estos reducen la habilidad de los vasos sanguíneos de contraerse y tensarse, reduciendo la presión sanguínea.
  • Inhibidores Adrenérgicos Periféricos  – Estos medicamentos atienden la presión sanguínea dentro del cerebro al bloquear los neurotransmisores responsables de enviar la señal a los músculos que les indica que se contraigan. Estos inhibidores se usan típicamente solo cuando otros medicamentos y estrategias de tratamiento fallan.
  • Vasodilatadores (Dilatadores de Vasos Sanguíneos) – Estos medicamentos relajan los músculos dentro de los vasos sanguíneos y arterias, permitiéndoles expandirse y liberar presión sanguínea.

Apegándose al plan

En cualquier momento que tu doctor te recete medicamentos o una combinación de recetas para un plan de tratamiento. Es importante que sigas de cerca las instrucciones. Descuidar las dosis de los medicamentos bajo receta e instrucciones de horario puede ser peligroso. Tomar estos medicamentos inapropiadamente puede hacer que los medicamentos sean inefectivos, crear una presión sanguínea irregular y hasta bajar tu presión sanguínea muy drásticamente. Asegúrate de adherirte al plan de tratamiento recomendado por tu médico, clarifica cualquier duda que puedas tener, y habla con tu doctor antes de hacer cambios a tu régimen de medicamentos recetados.

Así es Como se Siente Tener Presión Arterial Alta

Una condición de miedo, la presión arterial alta (hipertensión) puede llevar a mortales complicaciones, Lo que es realmente de miedo, sin embargo, es que la mayoría de gente ni siquiera sabe que la tiene. La Hipertensión algunas veces se llama “el asesino silencioso” porque muy frecuentemente, la gente no experimenta síntomas hasta que la condición ha avanzado suficiente para dañar la salud, La presión sanguínea alta se siente como nada.

¿Por qué Visitar al Doctor Regularmente?

Las ideas equivocadas comunes dicen que la gente con hipertensión la siente. Pero la gente experimentará sangrados nasales, mareos, insomnio, nerviosismo, visión borrosa, dolor en el pecho, dolores de cabeza frecuentes o falta de aliento. La gente piensa que notará señas visibles de la hipertensión en una cara enrojecida y sudoración profusa. En la mayoría de casos, sin embargo, la gente con hipertensión no experimenta síntomas y no tiene que la presión sanguínea esta peligrosamente alta. La mayoría de individuos no reciben tratamiento hasta que visitan a un doctor por una razón completamente distinta, solo para ser sorprendidos por una lectura de alta presión sanguínea.

Si se deja sin atender, la alta presión sanguínea puede llevar a problemas serios, algunas veces irreversibles:

  • Engrosamiento o endurecimiento de las arterias, causando ataques al corazón.
  • Vasos sanguíneos debilitados que se rompen durante un aneurisma.
  • Músculos del corazón engrosados que batallan en bombear sangre, llevando a un fallo cardiaco.
  • Estrechamiento o debilitamiento de los vasos sanguíneos en los riñones, impidiendo la función renal y llevando a fallo renal.
  • Estrechamiento, debilitamiento o engrosamiento de los vasos sanguíneos en los ojos perjudica la visión.
  • Daño al nervio óptico, causando perdida permanente de la visión.
  • Riesgo incrementado de desarrollar diabetes.
  • Función cognitiva perjudicada que afecta tu memoria, habilidad de enfocarte y entender o aprender nuevos conceptos.

Ya que los síntomas de la presión sanguínea alta típicamente no se presentan ellos mismos hasta que han progresado condiciones serias, es necesario monitorear proactivamente tu presión sanguínea. Para proteger tu salud de los efectos adversos de la hipertensión, asiste a monitoreos de presión sanguínea regulares a través de la clínica local o farmacia o agenda monitoreos de salud regulares con tu doctor familiar.

Grupos de Alto Riesgo

Ciertos individuos pueden estar en un riesgo mayor de desarrollar alta presión sanguínea, en cuyo caso monitoreos más frecuentes y medidas preventivas pueden ser prudentes. Los factores de riesgo para desarrollar alta presión sanguínea incluyen:

  • Historial Familiar – La hipertensión es una enfermedad hereditaria. Si tienes familiares biológicos cercanos con alta presión arterial o enfermedad de corazón, entonces está en riesgo.
  • Edad – Con la edad, los vasos sanguíneos pierden su elasticidad, lo que puede contribuir a la hipertensión. Mientras más viejo te vuelvas, más probable es que desarrolles alta presión sanguínea – aun si ha tenido presión sanguínea normal o baja en una edad más joven.
  • Genero/Edad – Los hombres más jóvenes de 64 son más probable que desarrollen hipertensión. Después de la edad de 65, son las mujeres que están en mayor riesgo.
  • Raza – Los Afroamericanos están en un riesgo elevado de desarrollar hipertensión y casos más severos también.
  • Enfermedad Renal Crónica (CKD) – CKD pone a los pacientes de riesgo de hipertensión.
  • Estilo de Vida – Fumar, beber, estrés crónico, insomnio, no ejercitarse y comer una dieta no saludable puede llevar a alta presión sanguínea.

Si estas en riesgo de desarrollar hipertensión, tomar pasos para monitorear regularmente tu presión sanguínea y hacer elecciones saludables de estilo de vida pueden salvaguardar tu bienestar, longevidad y calidad de vida de las complicaciones de la hipertensión.

¿Cómo se Trata La Presión Arterial Alta?

Si has sido diagnosticado con presión arterial alta (hipertensión), entonces probablemente también se te haya concientizado de los riesgos, que incluyen serios eventos a la salud como fallo cardiaco, ataques al corazón y enfermedad renal. Para evitar estas graves condiciones a y mejorar tu salud, es necesario bajar tu presión sanguínea alta a un número más saludable. Como se trata la presión sanguínea alta, la lectura de presión sanguínea objetivo y la seriedad de la hipertensión dependen en gran parte de la edad del paciente, historial médico, estilo de vida y otras condiciones de salud.

Así que, ¿Cómo se Trata la Presión Sanguínea Alta?

Los tratamientos para la hipertensión generalmente caen en tres categorías:

1. Ajustes al Estilo de Vida

Después de una lectura inicial de presión sanguínea alta y diagnóstico de hipertensión, tu proveedor de cuidado de la salud seguramente discutirá hacer algunos ajustes a tu estilo de vida en general. Estos hábitos saludables incluyen cosas como:

  • Perder Peso
  • Comer Saludable
  • Reducir la Ingesta de Sodio
  • Ejercitarse
  • Manejar el Estrés
  • Obtener Suficiente Sueño
  • Renunciar al tabaco
  • Reducir la Ingesta de Alcohol

El estilo de vida que llevas y los hábitos que formes tienen un efecto sorprendentemente poderos en tu salud. Aunque formar hábitos nuevos y saludables puede ser un cambio duro de hacer, hacerlo podría ultimadamente salvar y mejorar tu vida.

2. Medicamentos de Hipertensión

Dependiendo de tu lectura especifica de presión sanguínea, salud actual, historial médico, edad e historial médico familiar, tu doctor puede recetarte un medicamento para ayudar a regular y bajar tu presión sanguínea. Muchos tipos de medicamentos para la hipertensión existen, y funcionan de diferentes modos para manejar la presión sanguínea. Estos incluyen:

  • Inhibidores de la Enzima Conversora de Angiotensina (ACE)
  • Bloqueadores de Receptores de Angiotensina II (ARBs)
  • Alfa-Agonistas
  • Alfa-Bloqueadores
  • Beta-Bloqueadores
  • Bloqueadores de Canales de Calcio
  • Agonistas Centrales
  • Medicamentos Combinados
  • Inhibidores Directos de Renina
  • Diuréticos
  • Bloqueadores de Adrenérgicos Periféricos
  • Vasodilatadores

Estos medicamentos anti hipertensión no curaran la presión sanguínea alta, pero funcionan de diferentes modos para reducir y regular la presión sanguínea. Algunos pacientes requieren una combinación de medicamentos para manejar efectivamente la presión sanguínea alta, y los doctores trabajan con pacientes a través del proceso de prueba y error para identificar que medicamentos y dosis funcionan mejor para manejar efectivamente cada caso individual de los pacientes de hipertensión.

3. Atender Condiciones Subyacentes

Para algunas personas, la presión sanguínea alta está relacionada por completo con el estilo de vida, edad o genética. Para otros, la hipertensión es un síntoma de una condición subyacente. Con el segundo grupo, la hipertensión se trata más exitosamente atendiendo el problema de salud primario. Las condiciones médicas que pueden causar hipertensión incluyen:

  • Enfermedad Renal
  • Apnea del Sueño
  • Desordenes de la Glándula Adrenal
  • Desordenes de la Tiroides
  • Embarazo
  • Efectos Secundarios de Medicamentos

En adición al tratamiento para una condición subyacente o tal vez cambiar de medicamento, tu doctor probablemente te recomendara hacer ajustes al estilo de vida y también puede prescribir medicamentos para manejar tu presión sanguínea mientras te sometes a tratamiento por la condición que es responsable de elevar tus lecturas de presión sanguínea.

Cuando empieces un plan de tratamiento para la presión sanguínea alta, probablemente se te pedirá agendar revisiones mensuales regulares con tu doctor hasta que llegues a unas lecturas reguladas de presión sanguínea saludable. No importa la causa de tu presión sanguínea alta y los detalles de tu plan de tratamiento para la hipertensión, seguir las órdenes de tu doctor y las instrucciones de la receta exactamente como se recetaron es esencial para manejar apropiadamente la hipertensión y prevenir un problema más serio del corazón en el futuro. Si tienes cualquier pregunta sobre cómo se trata la presión sanguínea alta, no dudes en contactar a tu doctor.

Como Bajar la Presión Sanguínea sin Medicamento

Bajo los nuevos lineamientos  de la Asociación Americana del Corazón, que clasifica las lecturas de presión sanguínea sobre 130/80 mmHg como altas, casi la mitad de los adultos en los Estados Unidos viven con presión sanguínea alta (hipertensión). La condición puede llevar a complicaciones que amenacen la vida si no se atienden. Si te han diagnosticado con hipertensión, entonces es probable que estés trabajando con tu doctor y tomando medicamentos para regular tu presión sanguínea. También puedes manejar la presión sanguínea con los siguientes ajustes a tu estilo de vida. En otras palabras, puedes reducir la presión sanguínea sin medicamentos.

Perder Peso

Es posible ser delgado y tener presión sanguínea alta, pero las lecturas de presión sanguínea tienden a incrementar junto con el número en la báscula. Si tienes un alto índice de masa corporal, cambia tus hábitos alimenticios y empieza a ejercitarte para perder peso y bajar la presión sanguínea.

Dieta

Hablando de una dieta saludable, hay ciertas cosas que deberían agregarse y eliminarse de tu comida. Evita el sodio, azúcar agregada, carbohidratos refinados y comidas procesadas. Llena tu dieta con frutas frescas, vegetales, proteínas magras y granos enteros que sean ricos en calcio, magnesio y potasio. Saborea una pieza de chocolate oscuro rico en flavonoides para el postre para dilatar los vasos sanguíneos, bajando la presión sanguínea.

Ejercicio

Mover tu cuerpo fortalece tu corazón, haciéndolo más eficiente en bombear sangre que reduzca la presión sanguínea. Apunta a 75 minutos de ejercicio vigoroso (piensa en correr) o 150 minutos de actividad moderada (piensa en caminar) cada semana. Mientras más te muevas más fuerte es tu corazón.

Limita el Alcohol

Moderar el consumo de alcohol (una bebida por día para las mujeres y dos para los hombres) puede mejorar la salud del corazón. Consumir algo más, sin embargo, puede tener efectos adversos, llevando a presión sanguínea incrementada y otras preocupaciones de salud.

Dejar de Fumar

Cada exhalación incrementa tu presión sanguínea.

Beber Menos Cafeína

Todos aman su café de la mañana, pero la cafeína ha mostrado incrementar la presión sanguínea en algunos. Antes que lo descartes por completo, prueba tu tolerancia sorbiendo una taza y comparando antes y 30 minutos después las lecturas de presión sanguínea.

Manejar el Estrés

La ansiedad libera hormonas del estrés que ayudan si necesitas correr más que un oso grizzli, pero eleva la presión sanguínea con el tiempo. Prueba medicamentos, ejercicios de respiración, música tranquila o tomar un almuerzo en el parque.

Dormir

No recibir suficiente sueño incrementa tu riesgo de desarrollar o empeorar la hipertensión.

Comer Prebióticos

Ya sea en un suplemento o en el yogurt, los prebióticos han sido asociados con una presión sanguínea reducida, ansiedad reducida y más.

Apoyo

Busca en tu familia, amigos, nuevos amigos o grupo de soporte para rodearte con gente que piense similar viviendo un estilo de vida saludable. Presenciar los éxitos de otros te motivara a apegarte a tus planes, y cuando logres una buena salud, tendrás un grupo de amigos listos para elogiar tus esfuerzos.

Aunque ajustes al estilo de vida pueden mejorar seriamente tu salud y bajar tu presión sanguínea, no deberías dejar de tomar tus medicamentos o alterar el horario o dosis sin primero consultar a tu médico. Permanece en contacto con tu doctor y monitorea tu presión sanguínea en casa mientras empiezas una nueva dieta o rutina de ejercicio para mantener tu salud general bajo control.